Día 10 (13/03/2014) Chichen Itzá


Antes   

   Esta mañana debería comenzar temprano, dejando nuestro hotel para conducir 40 minutos hasta Tulum. Tras la visita a estas ruinas, añadiríamos dos horas más de carretera hasta la zona de Chichen Itzá, donde combinaríamos la visita al recinto arqueológico con algún cenote.

   La noche nos ha de devolver a Chichen Itzá para disfrutar del espectáculo de luz y sonido y llegar a nuestro hotel Mesón del Marqués en Valladolid.

Zona de la Riviera Maya

   Los puntos marcados en el mapa son:

 0- Xtudio Comfort Hotel
 1- Xcaret
 2- Xel Ha
 3- Tulum
 4- Cobá
 5- Chichen Itzá
 6- Valladolid

Después

   Desayunamos lo que nos queda en la habitación porque hoy la dejamos. Después hacemos el check out y cargamos las maletas hasta el aparcamiento de anoche, donde sacamos el coche y conducimos algo menos de una hora hasta el recinto arqueológico de Tulum, al que llegamos sobre las 9:30h.

Conduciendo a Tulum por la Carretera Federal

  Allí hemos de pagar 75 pesos al entrar al aparcamiento, que es francamente grande. Buscamos un lugar para dejar el coche frente a una garita con empleados, añadiendo una seguridad extra a  todo nuestro equipaje.

Entrada al parking de TulumNuestro coche
















   Después caminamos entre las tiendas y luego unos 700 metros de carretera hasta la entrada, donde obtenemos nuestros tickets por 59 pesos cada uno.

   Seguimos el camino, pero pronto buscamos rutas alternativas, pues ésta es la visita con más gente de todas las que hemos hecho hasta ahora.

Ruinas de TulumRuinas de Tulum
















   El cielo está nublado y desmerece un poco la vista de las extraordinarias playas que hay aquí. La primera, una caleta bajo El Castillo, está cerrada porque están desovando las tortugas. No vemos ninguna, aunque sí multitud de iguanas por todo el recinto.

Playa cerrada para protección de las tortugas en TulumFamilia de iguanas en Tulum
















   Al otro lado de El Castillo, hay otra playa más grande con unas escaleras de madera que bajan hacia ella. Esa se muestra repleta de gente bañándose ya que, aunque el sol no asome, el calor no nos ha dejado nunca aquí.

Vista de El Castillo en TulumVista de El Castillo en Tulum















Ruinas de TulumSalida de las ruinas de Tulum

















   En poco más de una hora hemos completado la visita a las ruinas de Tulum y salimos por el lado contrario para desandar el mismo camino a las tiendas y el aparcamiento. Allí usamos los lavabos y cambio 100 € a 16 pesos el euro antes de subirnos al coche y pillar la carretera al interior.

   Pasamos por el Gran Cenote y por Cobá mucho antes de llegar a Valladolid. La carretera no es más que una recta interminable entre la espesa vegetación, con badenes en todos los núcleos de población que atraviesa, por pequeños que sean.

Las rectas interminables de las carreteras del Yucatán
Villa en el camino a Valladolid
Llegando a Valladolid

   Como el camino a Chichen Itzá pasa por en medio de Valladolid decidimos parar en la plaza de la Catedral a hacer el check in y dejar las maletas en nuestro hotel: Mesón del marqués.

   Después seguimos hasta el aparcamiento de chichen Itzá. Poco antes de llegar hemos visto el Cenote Ik Kil y pensamos hacerle una visita al volver. Hemos tardado una hora y media de Tulum al hotel en Valladolid y una hora más desde éste a Chichen Itzá, con lo que cuando entramos son las 14h y pensamos en comer antes de visitar el recinto arqueológico.

Entrada a Chichen ItzáPrecios para entrar en Chichen Itzá
















   Fuera sólo hay unas tiendas cuyos vendedores presionan a todo el que pasa, tras pagar los 188 pesos de las dos entradas: una de 59 y otra de 129, dentro nos encontramos en primer lugar un gran restaurante y otros pequeños locales. En uno de ellos compramos una pizza, un burrito, coca cola y zumo de tamarindo por unos 300 pesos. Las raciones son pequeñas, pero suficientes como para aguantar hasta la cena.

   Lo primero que se ve al entrar es la pirámide de Kukulcán, la construcción más famosa de todo Méjico. Hay una gran explanada rodeándola y multitud de gente. Un grupo con guía están aplaudiendo a los pies de la misma para comprobar como el templo de lo alto contesta al sonido de las palmas con un silbido.

Recinto arqueológico de Chichen ItzáRecinto arqueológico de Chichen Itzá
















   La rodeamos y comprobamos que tiene dos de sus cuatro lados en perfecto estado, y los otros dos muy deteriorados.

Lados restaurados de la Pirámide de KukulcánLados deteriorados de la Pirámide de Kukulcán
















   Nos dirigimos al templo con numerosas columnas que ahora tenemos más cerca para explorar la zona con los templos de los guerreros, de las pequeñas y de las grandes mesas, así como el mercado y la Plaza de las columnas.

Templo de los Guerreros en Chichen ItzáColumnata en Chichen Itzá















El Mercado en Chichen Itzá

   La siguiente zona es la del juego de pelota y, de ahí, nos dirigimos hacia el Cenote Sagrado.

Juego de Pelota en Chichen ItzáJuego de Pelota en Chichen Itzá















Templo del Jaguar en Chichen ItzáTzompantli en Chichen Itzá

















   Es aquí donde vemos la multitud de puestos de souvenirs y de vendedores que presionan a lo largo de todo el camino para que se les compre algo. El camino al cenote es largo y tedioso por la presión vendedora, con lo que lo que encontramos al llegar se nos desmerece un poco.

Multitud de puestos de venta de souvenirs en Chichen ItzáCenote Sagrado en Chichen Itzá
















   Cuando atravesamos la gran explanada de la pirámide para explorar la zona del observatorio ya somos conscientes de la presión vendedora de este lugar, que nos recuerda a El Cairo. Todo el camino a El Observatorio y Las Monjas se encuentra entre dos interminables filas de venta de souvenirs. Es como un gran mercadillo, pero aquí todo el mundo vende exactamente lo mismo.

Osuario en Chichen ItzáObservatorio astronómico o Caracol
















   Concluimos la visita que comenzara a las 14:45h, cerca de las 17h. Al salir preguntamos por el espectáculo de luz y sonido, pero nos explican que todavía está suspendido.

   Nos hemos dejado el tiempo justo para llegar al Cenote Ik Kil y poder verlo antes de que cierre. Pagamos los 70 pesos
Cenote Ik Kil por persona y comprobamos que teníamos una idea equivocada de este lugar: si pensábamos que veníamos a disfrutar de la contemplación de esta maravilla natural, en realidad es una atracción acuática: el interminable caudal de gente recorre las escaleras constantemente para disfrutar del agua. Es sitio es bonito, pero tal como está montado, nos recuerda más a una piscina pública que a otra cosa.

   Pues con esto acaban nuestras visitas. Ya hemos decidido dedicar mañana a ver el centro de Valladolid, que nos ha recordado mucho a Antigua, y dejarnos de visitas ulteriores. Es preferible estar en el aeropuerto lo antes posible para asegurarnos nuestro regreso a casa.

   Esa noche nos pegaremos una buena cena en nuestro hotel. Yo antes incluso tengo tiempo de probar la piscina mientras anochece. Ya que es nuestra última noche en Centroamérica, la descansamos bien.