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Día
6 (30/08/2025) Huacachina
Antes

Este día madrugaremos para pillar nuestro bus a las 9:30h
desde Lima hasta Ica, en un trayecto de unas 5 horas.
Una vez allí nos haremos llegar al oasis de Huacachina,
donde
tenemos el hotel, y
pasaremos el resto del día disfrutando de tan excepcional lugar.
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Después
No necesitamos despertador, pero al menos esta vez nos
despertamos solo una hora antes de la prevista: las 7:00h. Bajamos a
desayunar y dejamos las maletas listas para continuar con nuestro
viaje. El taxi encargado para las 8:30h está esperando y nos deja en la
estación de autobuses Cruz del Sur 45 minutos antes de nuestro bus de
las 9:30h.
Hacemos
el check in y facturamos las maletas. Cuando accedemos al bus podemos
comprobar que están en la bodega y ocupamos nuestros asientos con solo
la mochila.
El bus sale a la hora prevista y, tras dormir gran parte del viaje,
llegamos a Ica a las 14:30h. Ahí nos está esperando un taxi del
hotel para llevarnos a Huacachina, con las primeras impresiones de las
inmensas dunas al entrar al oasis en el que nos alojaremos.
Ya ubicados en nuestra habitacion junto a la piscina lo primero que
hacemos es ir a comer al restaurante del hotel. Eva pide Chicharrones
con cecina y Carapulcra con sopa seca y yo Conchas a la parmesana y
Lomo salteado. Todo está buenísimo, pero gana el carapulcra por la
combinacion de tocino con la salsa.
Después hacemos nuestra primera exploración por el oasis. Pronto
encontramos el acceso al paseo que rodea la laguna, que parece fuera de
sitio rodeada de altos muros de arena.
En
el lado opuesto a la entrada al pueblo cobran 3,5 soles por acceder y
la gente empieza a acumularse en esta zona, pues es el más rápido y
sencillo acceso a lo alto de una duna donde poder hacer la actividad
estrella de este oasis: ver la puesta de sol entre las dunas.
Volvemos al hotel para prepararnos para subir que, principalmente es
elegir el calzado adecuado, y volvemos. Yo voy con sandalias y, tras
pagar, iniciamos el ascenso. Pero no contábamos con la dificultad
adicional que trae el terreno: si ya cuesta subir por una cuesta
empinada la arena, además, hunde nuestros pies que apenas avanzan. Eva
necesita descanso y yo hago un esfuerzo extra para llegar arriba y ver
cuanto falta para que el sol alcance el horizonte. No es mucho. El
truco que me ha facilitado la subida ha sido quitarme las sandalias.
Los pies descalzos avanzan mucho mejor. Así que vuelvo un poco hasta
que veo a Eva, que está hablando con una chica local, y le grito el
consejo.
Gracias a eso logran subir las dos. Admiramos desde aquí tanto la
puesta de sol como la vista del oasis desde esta altura.
Cuando
el astro no se ve la gente empieza a bajar y nosotros nos unimos. El
pueblo ha encendido sus luces que se reflejan en la laguna ofreciendo
una vista diferente que nos invita a pasear, ya una vez abajo,
alrededor de la laguna.
Descubrimos que hay bastante ambiente con varios bares de copas y zonas
con música. Hacemos algunas compras en unas tiendas en el punto en el
que damos media vuelta para descansar en el hotel.
Sin embargo descubrimos que, si bien el hotel está tranquilo un hostel
cercano no lo está y tiene la música a tope. Nos acostamos
rodeados de reguetón y seguirá así hasta las 3h de la mañana. Luego
sabremos que Huacachina ya es de por si un lugar de fiesta los fines de
semana pero hoy, además de sábado, es Santa Rosa de Lima, la fiesta
nacional. Sorprendentemente nuestro cansancio nos deja dormir bastante
a pesar se la música. |
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