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Día
1 (25/08/2025) Llegada a Lima
Antes
Día largo que ha de comenzar con embarcar en nuestro vuelo directo a
Lima, que sale
de Madrid a las 11:00h y que
deber a aterrizar en el aeropuerto de Lima alrededor de las
16:10h de allí.
Si tenemos algo de tiempo pasear amos por los alrededores del hotel en
el barrio de Miraflores.
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Después
Nuestro
vuelo a Lima transcurre sin incidentes y llega a la capital de Perú 50
minutos antes de lo previsto, lo que lo ha convertido en un vuelo de 11
horas, en lugar de las 12 programadas. Sin embargo la cola para los
trámites de inmigración es tan larga que prácticamente perdemos la
ventaja de tiempo ahí. Cuando veo que no nos sellan los pasaportes
pregunto al respecto y me responden que ya no lo hacen.
 
Al salir con las maletas encuentro enseguida el cartel con
mi
nombre y, como es hora punta, pasa otra hora hasta llegar al hotel.
Tenemos nuestras primeras vistas de Lima que, cuando se acerca a
Miraflores, nuestro camino transcurre entre el mar y un alto acantilado.
Cuando
ya estamos instalados salgo apurado para intentar aprovechar el poco
tiempo de luz que queda. Como estamos cerca del ecuador durante todo el
año amanece y anochece entorno a las seis. Llego al final de la
ciudad, que en esta zona es en forma de terraza a el Pacífico, ya que
hay un largo paseo con diversos parques siguiendo el borde de ese
acantilado sobre el mar que ya vimos antes.
 
He llegado a ver el sol completo de lejos pero cuando llego
solo
le pillo la última punta superior en la puesta de sol. Como aun queda
luz sigo el paseo buscando el Parque del Amor pero tras un rato
caminando descubro que me lo he pasado y estaba justo al lado de donde
me
había parado a ver la puesta de sol, pero en dirección contraria.
Cuando
llego es de noche pero, como está iluminado, puedo ver y seguir sus
estructuras que recuerdan a Gaudí.
 
Cuando
vuelvo al hotel nos preparamos para salir a cenar, ya que tenemos
reserva en un estrella michelín para las 19:30h. Aunque salimos con
tiempo me vuelvo a perder y acabamos llegando a las 19:35h. Tenemos una
especie de maiz alargado tostado y chips, pero de plátano en lugar de
patata. Nos acaban reponiendo ese pica pica mientras esperamos porque
ya nos lo habíamos acabado.
 
Llega la leche de tigre que he pedido de entrante y nos
sorprende la explosión de sabores. A mi me gusta el vinagre, el limón
y el picante y es la primera vez que tengo todo eso junto. Nos
gusta tanto
que Eva intenta que le expliquen como hacerla. Luego llegan los
arroces: arroz Punto Azul para Eva y Chaufa de mariscos para mi y
cuando vemos la cantidad ya tenemos claro que no podremos acabarlos. El
arroz con salsa de cilantro y calamares, pulpo y langostinos de Eva
sabe totalmente diferente de mi arroz semi frito estilo oriental pero
los dos están deliciosos.
Acabamos pidiendo que nos pongan para llevar
lo que queda. Pagamos 200 soles (20 de ellos de propina) que, con la
regla de mitad-de-la-mitad, sale por 50 euros por la comida con mi Inka
cola y el pisco sour de Eva.
El camino de vuelta
al hotel lo hacemos directo tras
aprenderlo a la ida y no tardaremos en dormirnos.
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