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Día
13 (6/09/2025) Machu Picchu
Antes
Tenemos boleto del tren a
Machu Picchu para las 9:15h, así que desayunaremos temprano y
saldremos
hacia la estación, donde nos piden estar media hora antes. La llegada
está prevista para unos minutos antes de las 11h. Tenemos
entradas
para el circuito clásico para las 12h, así que deberíamos tener
tiempo
de sobras para llegar.
El tren de vuelta a Ollantaytambo
es a las 18:20h, lo que nos da tiempo para comer y explorar tiendas
tras la visita a Mach Picchu.
Como la llegada será alrededor de las 20h, no tendremos
tiempo para hacer nada en Ollantaytambo y seguramente
descansaremos hasta el día siguiente.

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Después
A las 7h estoy frente a la farmacia esperando a que abran para
la misma medicación que compramos ayer para Eva, pero para mi. Vuelvo
al hotel a desayunar porque no abren y, al terminar con mi liviano
desayuno, vuelvo a la farmacia que, esta vez, sí está abierta. No
hay tiempo para mucho más: tenemos que estar en la estación a las 8:45h
y eso hacemos. Poco después nos emplazan en la sala de espera para
repartirnos por grupos según los vagones y colocarnos en el arcén para
que todos tengamos nuestro vagón cerca.
Llega el tren y ocupamos nuestros asientos. El tren tiene amplias
ventanas, incluyendo en el techo, con el fin de disfrutar el paisaje al
máximo.
El
trayecto debería durar hora y media pero, ya cerca del final, nos
quedamos parados junto a una presa en el río que nos ha ido acompañando
durante el viaje. Cuando nos anuncian que la parada se debe al
descarrilamiento de un tren y todos los convoys que venimos detrás
tenemos que esperar a que se despeje la vía, ya nos tememos una larga
espera. Al
final es de algo más de una hora y cuando llegamos al pueblo hace rato
que ha pasado la hora reservada para nuestra entrada. Como todos
estamos afectados por el retraso ya nos han tranquilizado diciendo que
podremos entrar en el sitio arqueológico. Al bajar vamos
directos a la estación de autobuses, donde vemos largas colas. Un
empleado nos pregunta por la hora de nuestra entrada y cuando decimos
las 12 me dice que vaya rápido a comprar los billetes ya que podemos
embarcar en la cola de las 13, que es la que está en marcha en ese
momento. Pago 124 soles por los dos tickets de ida y vuelya y
embarcamos en el último bus de las 13. Este
trayecto en bus es una atracción en si misma ya que el bus va subiendo
la montaña por una estrecha carretera que serpentea con curvas de 180
grados. Cada poco se cruza con un bus en dirección contraria y, cuando
toca la parte de acantilado en tu ventana, conforme va ganando altura,
da un vertigo terrible que, en los casos que ha de hacer sitio para el
otro bus, preferimos no mirar. Una vez arriba tenemos la
entrada tras una corta escalinata. Nos validan la entrada y nos dicen
que tenemos que seguir el circuito 2, que es el nuestro, identificado
por las señales azules.
Lo
primero que nos encontramos es unas escaleras para subir. Es en esta
subida donde se tiene la vista típica de Machu Picchu, aunque el pico
tras la ciudad inca está cubierto por nubes. Conforme subimos las vistas mejoran y, a ratos, el pico se puede ver brevemente.
Concluida la subida, que es donde se aglomera la gente para capturar la
vista mas deseada, viene una bajada hasta la ciudad. Este circuito
clásico recorre la ciudad por un lado hasta el pico y vuelve por el
otro lado.
Por el camino tenemos vistas de los edificios y de las enormes y numerosas terrazas creadas.
La ciudad es bonita y está muy bien conservada ya que a la mayoria de edificios solo les falta el tejado.
Cuando acabamos la visita nos subimos al primer bus libre para hacer la
bajada y acabar en el pueblo. Vamos a la plaza para elegir restaurante. Al
final escogemos uno en una calle adyacente: El museo de la papa.
Pedimos ají de gallina para mi y hamburguesa para Eva. Todo buenísimo.
En un rincón del restaurante tienen un pequeño museo de la patata donde
la mayoría de los tipos mostrados no los habíamos visto nunca.
Nos despedimos de Victor, el dueño del restaurante con el que hemos
bromeado mucho, y nos dirijimos a la estación de tren para asegurarnos
estar a tiempo. Nos encontramos un lugar abarrotado de gente, y es que
todos los trenes están acumulando retraso porque ha habido otro
descarrilamiento. No me lo puedo creer.
El nuestro acaba
saliendo con algo más de 4 horas de retraso y, por lo tanto, en cuanto
llegamos al hotel, ya siendo mañana, nos vamos a dormir. |
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