Dia 1 (17/12/2009)   Llegada a Roma: Fontana di Trevi

Antes   

   Debemos estar en el aeropuerto de Girona a tiempo de embarcar en nuestro vuelo a Roma de las 8:10h. Al llegar, usaremos un autobús para alcanzar la última estación de metro de la línea roja, Anagnina, que nos llevará, a través de un largo trayecto, al Grand Hotel Tiberio.

   Al llegar o durante ese trayecto comeremos y nos haremos con la Roma Pass que usaremos en nuestras visitas en la ciudad eterna.

   Por la tarde pasearíamos con la mente puesta en encontrarnos frente a la Fontana de Trevi, siguiendo este itinerario desde la estación de metro de Barberini:

Ruta del Día 1

   Los puntos marcados en el itinerario son:

 1- Plaza Barberini
 2- Fontana di Trevi
 3- Castillo de Sant Angelo
 4- Plaza Cavour

Después

   Sé que el día no ha empezado bien cuando salimos de casa cerca de las 6h. Devoro kilómetros rápidamente con la esperanza de que lleguemos a tiempo al aeropuerto pero perdemos el tiempo ganado con las retenciones por las afueras de Barcelona. Finalmente, cuando alcanzamos el aeropuerto alrededor de las 7:30h, dejo el coche frente a la puerta y salimos disparados a facturar pensando en aparcar después. Como el aeropuerto es pequeño nos ponemos en el mostrador de Ryanair enseguida, pero nos indican que ya está cerrada la facturación para ese vuelo, pero como tenemos imprimidas las tarjetas de embarque, tenemos unos pocos minutos - nuestras tarjetas indican que la puerta de embarque se cierra a las 7:40h -para probar a embarcar con equipaje de mano.

   En dos minutos hemos pasado lo que rápidamente hemos creído necesario de la maleta a una bolsa de mano grande que tenía en el maletero. Esto lo hemos hecho en la calle, donde tenía el coche. Eva se la lleva para pasar el control de seguridad mientras yo dejo el coche en el parking. A las 7:50h estamos pasando el control y presentándonos en la puerta de embarque que increíblemente vemos abierta todavía, pero las azafatas que están ahí nos piden que metamos nuestra bolsa en el artilugio que tienen para comprobar las medidas.

   Como la hemos llenado tanto no pasa y, como es blanda, comienzo a golpearla desesperadamente hasta que una de las azafatas nos dice: "La tendréis que facturar". Ah, ¿pero sólo es una cuestión de dinero?. Pues sí, a pesar de que son ya las 8:00h, nos cobran con un datafono 35€ de la tarjeta para facturar la maleta y se la llevan para ponerla en la bodega. La mujer del mostrador nos podría haberMetro de roma advertido de esto, ya que nos hubiéramos ahorrado el cambio de maleta.

   Cuando nuestro avión aterriza en hora en el aeropuerto de Ciampino no me lo puedo creer.  A las 10:00h subimos al autobús de la empresa Atral que nos dejará en Anagnina por 1,20€ por persona. Ya en Anagnina vemos la entrada de metro en un patio en un nivel por debajo de la calle. El patio está rodeado de tiendas y bares y nos metemos en uno de ellos para unos bocadillos a modo de desayuno tardío. En este patio vemos también un kiosco de Roma Pass y nos hacemos con un par de tarjetas por 23€ cada una.

   A las 11:15h sacamos los billetes de metro por 1€ cada uno y comenzamos nuestra larga travesía a través de la línea roja: son 24 paradas desde Anagnina a Valle Aurelia, tan sólo dos antes de habernos cruzado la línea entera. Allí, hacemos transbordo al tren en el que sólo debemos salvar una estación hasta Appiano Proba Petronia, donde por fin encontramos nuestro hotel.

Entrada del Hotel TiberioEntrada al tren en Panonia Proba Petronia




























   Descansamos de este principio de viaje tan accidentado y nos hacemos con algunas cosas de comer por las tiendas del barrio, incluyendo un queso local con puntitos rojos que resultan ser el picante. ¡Delicioso! Si antes hiciéramos un desayuno-almuerzo ahora hacemos un almuerzo-merienda en nuestra habitación.

   Cuando estamos de vuelta en el tren, tras descubrir que los billetes se compran en el kiosco de prensa, ya que no hay máquinas ni taquillas en la estación, ya pasan de las 16h. Esta vez son sólo 6 paradas de metro hasta Barberini, pero hemos tardado más de una hora al perder el tren y hacer el transbordo, y ya está oscureciendo cuando salimos a la plaza que da nombre a la estación.

Plaza BarberiniVia del Tritone
















   Ésta es un amplio espacio con la peculiar fuente del Tritón en el centro. Nosotros bajamos por la Via del Tritone unos 300 metros hasta dar con una señal que apunta a la Fontana di Trevi, que es lo que hemos venido a ver.

   La calle que lleva al famoso monumento es estrechísima y da a un espacio abierto en el que parece mentira que sea la localización de la impresionante fuente, ya que tiene el tamaño justo para albergarla y dejar un pequeño paso adoquinado para los transeúntes. Esto hace que luzca abarrotada de gente, ya que se llena fácilmente.

   Lo que ha aparecido a nuestra derecha es una escultura de Neptuno y sus acólitos como queriéndose separar del lateral del edificio que le hace de soporte. Del relieve sale agua creando cortas cascadas que acaban en una laguna que ocupa la mayor parte de ese espacio y que es famosa por recibir los deseos de los turistas en forma de monedas.

   Nosotros bajamos para acercarnos lo máximo a ella y buscar un espacio donde sacarnos fotos sin gente.

Fontana di TreviFontana di Trevi














Fontana di Trevi











Fontana di Trevi


















    Continuamos nuestro paseo por las estrechas calles deambulando al azar. Aun así pasamos por varias iglesias relevantes e incluso junto al Panteón de Agripa, pero no sacamos fotos ni entramos porque tenemos el último día en esta ciudad para dedicar a estos sitios.
Castillo de Sant'Angelo
   Cuando nos topamos con el Río Tíber, seguimos su ribera hasta situarnos frente al Castillo de Sant'Angelo, que luce espléndidamente iluminado al otro lado del puente, con sus pertinentes ángeles guardando los flancos.

   A la izquierda se puede ver El Vaticano, con un dinámico halo de aves alrededor de la cúpula más famosa del mundo.

    Ya en el otro lado consulto el mapa para buscar un final a nuestro paseo. Lo encuentro en la estación Ottaviano, a tan sólo dos paradas de Valle Aurelia. Por el camino pasamos por la Plaza Cavour y podemos comprar algo de ropa en las tiendas y mercadillos de barrio que nos encontramos. Sobre todo, calcetines de invierno para mí, pues nos hemos dado cuenta en el hotel de que los que traía se han quedado en el traspaso de equipaje.

El Vaticano desde el Tíber

   Pasan de las 20:00h cuando llegamos al hotel.